miércoles, 5 de noviembre de 2008

Condecoración para nuestro Obispo Miguel

Queridos....

Esta noche (martes) el Arzobispo de Canterbury nos agasajó a los miembros del Design Group de Lambeth con una cena en el Palacio de Lambeth, y nos galardonó con la Cruz de San Agustín de Canterbury, máxima expresión por servicios a la Comunion Anglicana. Un gran honor para Uruguay y Cuba.

Soy vuestro Obispo. Sin ustedes no sería posible nada.

+Miguel

La Cruz de San Agustín

La Cruz de San Agustín fue fundada por el Arzobispo Michael Ramsey. Fue otorgada por él, por primera vez, el 19 de febrero de 1965. Es una medalla circular, que tiene la réplica de la Cruz de Canterbury, del siglo VIII y en su anverso, un grabado de la silla de San Agustín deCanterbury. La cinta es color azul de Canterbury y se usa alrededor del cuello por el Clero y en el lado izquierdo del pecho de los Laicos.

Esta condecoración, históricamente ha sido otorgada a clérigos y laicos en iglesias extranjeras, quienes han contribuído notablemente hacia el mejoramiento de relaciones fraternas con iglesias de la Comunión Anglicana. Más recientemente, también ha sido otorgada por el ministerio ejemplar dentro de la Iglesia de Inglaterra, ya sea dentro de la misma o en las diócesis, o en la Comunión Anglicana como un todo, y a aquellos que han contribuído al mejoramiento de relaciones entre las varias iglesias y comuniones Cristianas.

¡Bendiciones y felicitaciones!

miércoles, 15 de octubre de 2008

Elección de Obispo Sufragáneo

Nuestra Diócesis se encuentra en un período de profunda oración y reflexión, en el camino hacia la elección de un Obispo Sufragáneo. La misma se realizará el 12 de diciembre del corriente año.

Como pueblo de Dios, queremos oir su voluntad y permitir que su Espíritu nos guíe hacia la elección de un pastor para nuestra Diócesis que acompañe, siguiendo las huellas de Cristo, el trabajo de nuestro Obispo Miguel.

En tal sentido se ha convocado a la Iglesia a priorizar este tema en las oraciones personales y comunitarias. Desde este Domingo, y hasta el día de la elección, en todas las parroquias de nuestra Diócesis se estará rezando la oración que se encuentra en la página 708 del Libro de Oración Común, y que reproducimos en este blog. También estará entre las oraciones del Grupo Diocesano de Oración, que se reúne los días lunes a las 12:30 en la Capilla Cristo Rey. Los días miércoles a las 12:30 y en la misma Capilla, se estará orando específicamente por este asunto. Y el día 12 de diciembre, durante la elección, el Grupo Diocesano de Oración estará en la Capilla Cristo Rey orando para que el Espíritu Santo nos guíe durante la misma.

La carta pastoral de nuestro Obispo y la carta del Comité de Nominaciones pueden descargarse desde aquí.

Invitamos a todas y todos a unirse a nosotros en oración.

¡Que Dios los bendiga!

lunes, 13 de octubre de 2008

Jornada "Leer es un boleto"


El Centro de Estancias Diurnas – PANAMBÍ, atiende a jóvenes con discapacidades intelectuales leves y motrices, en convenio con la Secretaría de la Gestión Social para la Discapacidad de la Intendencia Municipal de Montevideo. El objetivo del centro es lograr que los jóvenes que participan, logren las herramientas necesarias para poder insertarse en el mercado laboral formal. Este es uno de los objetivos que junto a la Secretaría de la discapacidad, viene trabajando la Iglesia Anglicana del Uruguay desde hace 12 años en comunión con el gobierno departamental. También se trabaja en otras áreas que son ingredientes fundamentales para conseguir el objetivo principal, y que tienen que ver con su autonomía, generar vínculos distintos a los exclusivamente familiares, el lenguaje, la presentación, etc.

En este momento y relacionado a las fotografías, se viene desarrollando la campaña “Leer es un boleto”, una idea surgida de la editorial Banda Oriental que al cumplir sus 30 Años, edita una serie de 4 tomos con cuentos cortos de autores uruguayos, que salen al valor de un boleto o pasaje de ómnibus; esto se debe al esfuerzo que tanto la editorial, como los autores que cedieron sus derechos, como a una serie de auspiciantes que han colaborado económicamente para que esto fuera posible, se pone a la venta este material en las calles de Montevideo. Esta practica educativa para los jóvenes que participan del programa, es una experiencia importante para desarrollar habilidades y destrezas que le facilitarán el acceso al mundo laboral, pero también y en un segundo plano están colaborando con una campaña para volver a generar el hábito de la lectura en la población.

Esta es una gran experiencia que vienen viviendo 6 jóvenes del Centro Panambí, lo hacen con alegría, responsabilidad y mucho entusiasmo, abordando a las personas en la Peatonal Sarandí de la Ciudad Vieja, contándoles de donde son, lo que están haciendo y lo importante de la lectura, destacando a los autores.

En el Centro hay mas jóvenes que están realizando otras prácticas como por ejemplo artesanías, o capacitándose en áreas verdes, con prácticas en otras zonas donde también está instalada la Iglesia, involucrándolos en otros proyectos como el caso de “El Sembrador” en la ciudad de Progreso.

Siempre tendemos a más, y ahora estamos en conversaciones para ampliar la oferta de conocimiento y capacitación para estos jóvenes; todo esto lleva a estudiar y observar para poder ofrecer las mejores oportunidades de desarrollo a los más indicados y aquí contamos con un gran equipo humano muy dedicado.

En la sonrisa de estos jóvenes se ve la alegría del compartir la vida, algo que se logra por ser IGLESIA, el experimentar el anuncio de la BUENA NUEVA, y la esperanza del RESUCITADO.

jueves, 2 de octubre de 2008

Anglicanos se unen en Jubileo de Lourdes

El Arzobispo de Canterbury, el Reverendísimo Rowan Williams, se unió a unos 600 Anglicanos para una peregrinación al mundialmente renombrado santuario de la Virgen María en Lourdes, al sur de Francia. La visita de cinco días, auspiciada por la Sociedad de María y la Sociedad de Nuestra Señora de Walsingham, dos sociedades Anglicanas devocionales que honran la persona de la Virgen a en devoción y oración, encuentra a los Anglicanos compartiendo la celebración Jubilar del establecimiento del santuario en 1858.

Siete obispos y cerca de 60 sacerdotes se unieron en una Eucaristía Anglicana concelebrada en la Basílica Superior de la iglesia principal. El grupo Anglicano tuvo una cálida bienvenida por los oficiales del santuario y la peregrinación se encuentra en la lista del programa especial del santuario para el Jubileo del 2008. El Arzobispo predicó en la Eucaristía Internacional, siendo el Cardenal Kasper, del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad Cristiana el celebrante. El día marca la fiesta de Nuestra Señora de Walsingham, el título dado a María en el Santuario Anglicano en la pequeña villa de Walsingham, Norfolk, Inglaterra, donde los Anglicanos se reúnen por miles cada mayo.

Walsingham también posee capillas a cargo de los Ortodoxos y los Católico Romanos.

La peregrinación de Lourdes consiste de oraciones, Comunión y tiempos de silencio. Las procesiones se realizan incluyendo la querida reunión para encender las velas, sobre el final de la tarde. Lourdes es el lugar donde una joven niña llamada Bernadette experimentó una serie de apariciones de la Virgen María. El lugar es conocido por su gruta y sus manantiales de agua, que se dice poseen propiedades curativas; así se ve mucha gente en sillas de ruedas y otros siendo ayudados por voluntarios del santuario.

En la Eucaristía Internacional del miércoles, el Arzobispo de Canterbury predicó a unas 20.000 personas.


Todas las fotos en este post (c) ACNS

Nota: esta es una traducción, realizada en nuestra Diócesis, del documento original en inglés, el cual puede ser obtenido en: http://www.anglicancommunion.org/acns/news.cfm/2008/9/25/ACNS4527

martes, 26 de agosto de 2008

Carta Pastoral del Arzobispo a los Obispos de la Comunión

Hoy, el Arzobispo de Canterbury, Dr. Rowan Williams, ha enviado una carta a los obispos de la Comunión Anglicana, expresando sus reflexiones personales sobre la Conferencia de Lambeth.

El texto completo de la carta puede ser encontrado a continuación:

Al finalizar la Conferencia de Lambeth de 2008, quisiera ofrecer algunas reflexiones personales más, sobre lo que los obispos reunidos en Canterbury han aprendido y experimentado. Aquellos de ustedes que han estado presentes aquí estarán en condiciones de compartir sus propias percepciones con su pueblo, pero puede ser útil para mí agregar mis propias perspectivas sobre hacia donde hemos sido conducidos.

Para la vasta mayoría de obispos, parece, este ha sido un tiempo donde sintieron que Dios estuvo en el trabajo. La Conferencia no fue un tiempo para crear nuevas leyes u obligaciones. A pesar de la forma en que algunos han expresado sus expectativas, las Conferencias de Lambeth nunca han trabajado directamente en esa dirección. El Grupo de Diseño de la Conferencia creyó fuertemente que la necesidad primordial de nuestra Comunión en este momento era la reconstrucción de las relaciones – la reconstrucción de la confianza unos con otros – y de la confidencia en nuestra identidad Anglicana. Y fue con esto en sus mentes que planearon un tipo diferente de Conferencia, determinada a permitir a cada obispo que su voz fuera escuchada y buscar un resultado final en el que los obispos estuvieran en condiciones de reconocer un auténtico informe de su propio trabajo.

Creo que la Conferencia tuvo éxito muy destacado en este punto – más de lo que la mayoría de la gente esperaba. Al final de nuestro tiempo juntos, muchas personas, especialmente algunos de los obispos nuevos, dijeron que se habían sorprendido por la gran convergencia que vieron. Y no puede haber duda que prácticamente todos los que estuvieron presentes sinceramente querían que la Comunión permaneciera junta.

Pero también reconocieron el desafío en quedarse juntos y la continua posibilidad de mayor división. En la medida que las propuestas para un Pacto Anglicano ahora continúan, es aún posible que algunos no estarán en condiciones de acordar; hubo un claro sentir de que algún tipo de pacto ayudará en nuestra identidad y cohesión, aunque los obispo quisieran evitar un tono legalista o jurídico. Una fuerte mayoría de los obispos presentes estuvieron de acuerdo que la moratoria en las bendiciones a parejas del mismo sexo y las intervenciones extra-provinciales era necesaria, pero tenían presente las dificultades de consciencia que significaban para algunos, y es necesario que haya una mayor claridad acerca de las exactas expectativas y qué puede ser implementado de manera realista. Qué tanto el intensificado sentido de permanecer juntos ayudará a la mutua limitación en estos asuntos es algo que está por verse. Pero puede decirse que pocos de aquellos que participaron, se fueron sin haber sentido que en algunos aspectos se movieron y cambiaron.

Éramos conscientes de la ausencia de muchos de nuestros colegas, y quisimos expresar nuestra tristeza porque no pudieran participar con nosotros y nuestro deseo de tender puentes y restaurar nuestro compañerismo. También teníamos presente el reciente encuentro en Jerusalén y sus declaraciones; muchos de nosotros expresaron un claro sentido de afinidad con mucho de lo que se dijo y estuvieron muy agradecidos de que muchos hayan participado en los dos encuentros, pero sabemos que hay trabajo por hacer para acercarnos más y estamos determinados a hacer ese trabajo.

El documento final de las Reflexiones de la Conferencia no es un “Informe” en el estilo de Conferencias previas, sino un intento de presentar un relato honesto de lo que fue discutido y expresado en los grupos “indaba”, grupos que conformaron el trabajo común principal de la Conferencia por parte del Grupo de Reflexiones. Pero aunque este documento no es un Informe formal, tiene varios indicadores sobre dónde están, en la Comunión, los objetivos y supuestos comunes. Permítanme mencionar algunos de estos.

Primero, hubo una aplastante unidad en torno a la necesidad, para la Iglesia, de ejecutar plenamente su parte en la lucha contra la pobreza, la ignorancia y la enfermedad. Los Objetivos para el Desarrollo del Milenio fueron remarcados repetidamente, y hubo un acuerdo universal de que tanto las agencias gubernamentales como las no gubernamentales necesitan crear asociaciones más efectivas con las iglesias, y ayudar a las iglesias a aumentar y mejorar su propia capacidad de generar el cambio por el bien de la justicia. Para fomentar esto, se acordó que necesitamos una mayor capacidad en la Comunión para el trabajo coordinado en el campo del desarrollo. Nuestra Marcha de Testimonio en Londres y el memorable discurso del Primer Ministro del Reino Unido formaron un poderoso foco para estas preocupaciones. Y el desafío a cada obispo de identificar objetivos claros para desarrollar políticas en la iglesia, responsables con el medio ambiente, fue articulado de forma contundente: se proveyó información a todos acerco de cómo el “carbon footprint”1 de la Conferencia en sí podría ser compensado, dándose un nuevo ímpetu al auto examen cuidadoso y crítico de todas nuestras prácticas. Se nos recordó, en testimonio de primera mano, que la supervivencia de muchas de nuestras más desventajosas comunidades estaba en riesgo como resultado del cambio ambiental. Esto nos permitió ver el asunto más claramente como uno de justicia tanto para la tierra de Dios como para el pueblo de Dios.

Segundo, en la cuestión controversial del día en que se trató la sexualidad humana, se mantuvo ampliamente la convicción de que un cambio unilateral o prematuro era riesgoso y divisivo, a pesar de la diversidad de opiniones expresadas en asuntos específicos. No hubo deseo de revisar la Resolución 1.10 de Lambeth 1998, aunque también hubo un compromiso claro en continuar la discusión pastoral y teológica de los asuntos involucrados. Sumado a un amplio apoyo a la moratoria en estas áreas ya mencionadas, hubo mucho apoyo a la idea de un “Foro Pastoral” como forma de abordar las tensiones presentes y futuras, y como cámara de intercambio de propuestas que conciernen el cuidado de grupos en desacuerdo con las visiones dominantes dentro de sus Provincias, de forma de evitar la confusa situación de violaciones a los límites provinciales y jurisdicciones competentes.

De manera importante, se reconoció que todos estos asuntos involucran una seria reflexión sobre la doctrina de la naturaleza humana y una continua profundización de nuestra comprensión del matrimonio Cristiano. Una sesión conjunta con obispos y esposas también nos recordó que una más amplia variedad de asuntos morales acerca del poder y la violencia en las relaciones entre hombres y mujeres necesita atención, si es que queremos hablar con credibilidad a las tensiones y sufrimientos de aquellos a quienes servimos.

Tercero, hubo un deseo general de encontrar mejores maneras de manejar nuestros asuntos como Comunión. Muchos participantes creyeron que el método indaba, aunque no está diseñado para obtener decisiones finales, fue un aspecto necesario para comprender cuáles podrían ser las preguntas, que expresaron su deseo de usar este método de manera más amplia – y continuar entre ellos mismos las conversaciones comenzadas en Canterbury. Esta es una guía importante para los encuentros de Primados y el CCA que tendrán lugar en la primera mitad del siguiente año, y estaré buscando identificar los recursos que necesitaremos para llevar adelante algunas de las propuestas acerca de nuestras estructuras y métodos.

La Conferencia fue bendecida ricamente en sus oradores invitados, quienes testificaron acerca de su aprecio por la herencia Anglicana, mientras nos realizaban agudas preguntas sobre qué tan flexibles y creativas eran nuestras políticas evangelísticas, acerca de la integración de nuestra pasión social y nuestra teología, y acerca de la naturaleza de la unidad que estábamos buscando, dentro de la Comunión Anglicana y con otras familias Cristianas. Nuestros muchos representantes ecuménicos jugaron un papel robusto y completo en todo nuestro trabajo en conjunto y tenemos con ellos una deuda considerable.

Finalmente y más importante que todo, estuvimos unidos dentro de una atmósfera de continua y profunda oración por nuestro Equipo de Capellanía. El compromiso de los miembros de la Conferencia a la adoración diaria fue impresionante; y esto tiene mucho que ver con la calidad de esa adoración, en momentos de profunda quietud y de exuberante celebración. Importó y mucho que tuviéramos la oportunidad de comenzar con un período de retiro en el contexto de la Catedral de Canterbury; la bienvenida que recibimos fue inmensamente generosa y todos valoramos el mensaje que claramente se nos dio, que esa era nuestra Catedral, y que todos nosotros éramos una parte plena de la comunidad de adoración que ha estado ahí desde que Agustín llegó a Canterbury en el 597.

Sé que todos los presentes quisieran que exprese nuevamente las gracias a todos aquellos que planearon y organizaron la Conferencia, a aquellos que hicieron los Estudios Bíblicos, aquellos que concibieron y monitorearon el trabajo de los grupos indaba, y todos aquellos que nos sirvieron tan devotamente de todas formas posibles – no menos a los Stewards, cuya energía y compromiso joviales, y el apoyo infalible de su presencia, nos dieron a todos una gran esperanza para el futuro. Gracias a todos ustedes – obispos y esposas – que participaron, por el gran compromiso mostrado y por el ánimo dado unos a otros.

Pero juntos damos gracias a Dios por su presencia con nosotros, su fidelidad hacia nosotros y sus dones a nuestra Comunión. Como fue dicho en la sesión plenaria de Clausura, creemos que Dios tiene más dones para dar a y a través de nuestra Comunión; y pedimos su gracia y asistencia en enseñarnos cómo recibir lo que quiere dar. “El que da al agricultor la semilla y el pan que lo alimenta, también les dará a ustedes la semilla en abundancia, y hará crecer los frutos de su justicia.” (2 Corintios 9, 10)

Su siervo en Cristo

+Rowan Cantuar

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1Nota del traductor: “carbon footprint” es una medida del impacto ambiental que las actividades humanas tienen en términos de cantidad de gases de invernadero producidos, medido en unidades de dióxido de carbono.

Nota: esta es una traducción, realizada en nuestra Diócesis, del documento original en inglés, el cual puede ser obtenido en:
http://aco.org/acns/news.cfm/2008/8/26/ACNS4514


El documento de reflexiones de la Conferencia de Lambeth así como la traducción del mismo, realizada en nuestra Diócesis, puede ser encontrado en:
http://www.lambethconference.org/reflections/document.cfm

domingo, 3 de agosto de 2008

Notas de nuestro Obispo desde Lambeth...

2 de agosto de 2008

La Eucaristía de la mañana fue celebrada por la Iglesia de Kenia. Quizás hayan oído que nadie de Kenia participaría en la Conferencia de Lambeth pues su Primado amenazó con deponer a los obispos que se atrevieran a venir a Lambeth, pero parece que cinco de ellos fueron lo suficientemente valientes como para responder positivamente a la invitación del Arzobispo de Canterbury. En realidad tenemos obispos de casi todas partes de la Comunión Anglicana, aunque algunos de ellos están manteniendo un perfil bajo por temor de ser penalizados cuando vuelvan a sus diócesis.

Lo que es interesante en el momento presente, es que la disputa de algunos de los obispos extremistas de África ya no solo es con la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos, sino que también con el Arzobispo de Canterbury. Basta con mirar las recientes declaraciones del Obispo Henry Orombi de Uganda al London Times describiendo al Arzobispo de Canterbury como un vestigio del colonialismo Británico, simplemente un líder designado por un gobierno secular.

Hubo una cierta tristeza en mi al saber que nos queda solamente un encuentro más del grupo de Estudio Bíblico. Mi grupo estuvo feliz de ver al Obispo de Ely, quien volvió de tareas en la Cámara de los Lores. Fue lo suficientemente atento como para traernos un libro con fotos de su catedral, y otro describiendo el trabajo en la Cámara de los Lores, para cada uno.

La lectura del Estudio Bíblico de hoy fue Juan 18, 1-18, que contiene la última declaración “Yo soy” de Jesús. Las palabras son, por tanto, un signo de la transición desde el ministerio y la enseñanza hacia el sufrimiento y la muerte en la cruz. A lo largo del Evangelio Jesús dijo “aún no ha llegado mi hora”; pero en este momento, finalmente, llegó. Como si quisiera enfatizar la transición de la declaración de Jesús “Yo soy” hacia el supremo acto de entregarse a sí mismo en manos de sus enemigos, el Evangelista San Juan sitúa el último “Yo soy” en la escena del arresto. Finalizamos nuestro Estudio Bíblico con una oración muy apropiada, leída antifonalmente, que quisiera compartir con ustedes:

“Señor Jesús, hemos prometido seguirte como discípulos, pero muy a menudo pensamos que conocemos el camino por nosotros mismos.

Perdónanos por nuestra terquedad y abre nuestros ojos a tu presencia entre nosotros, Señor.

Queremos avanzar, tal como tú lo hiciste en el jardín, pero algunas veces tenemos miedo, pues los peligros son reales.

Perdónanos cuando fallamos en ser testigos, y permite que nuestros corazones temerosos estén tranquilos en ti, Jesús.

Hemos intentado velar por aquellos a quienes nos has confiado, pero algunas veces nos echan y nos retiramos airados.

Perdónanos cuando nos rendimos demasiado pronto, Señor, y alimenta en nosotros una paciente buena voluntad.

Cristo Señor, permite que la gloria de tu Nombre brille tanto en nosotros que podamos atender a tus ovejas como tú nos enseñaste, y amarnos unos a otros como tú nos mostraste.

Amén.”

Después fuimos a nuestros grupos Indaba, donde continuamos trabajando en el Pacto Anglicano. Nos marcaron áreas donde la mayoría de los grupos estaban en desacuerdo. Fue interesante que todos los grupos mencionaron que el Apéndice del Pacto Anglicano era muy cuestionable.

La mayoría de los Obispos tuvo problemas con la Sección 3, “El Principio de Consulta”, y la Sección 8, el área que trata con el “Rechazo de una Solicitud de un Instrumento de Comunión”:

3.2 Dentro del mes después de ser consultado, el Arzobispo de Canterbury habrá entonces de (a) buscar la resolución del asunto, de manera personal y a través de la guía pastoral o (b) referir el asunto a los tres Asesores, nombrados de manera apropiada por el mismo Arzobispo.

3.3 Si transcurrido un mes de la divulgación de la guía pastoral del Arzobispo de Canterbury, ésta no ha tenido éxito, en opinión del mismo Arzobispo, entonces éste habrá de, tan pronto como sea prácticamente posible, referir el asunto a los Asesores, quienes actuarán de acuerdo con el Párrafo 3.4.

Después, el área más discutida del Apéndice fue sobre lo que ocurre después que el Arzobispo y los Asesores toman una decisión:

8.4. Si el Consejo decide que el rechazo es incompatible con el Pacto, entonces durante el curso de esa reunión del Consejo, bien (a) la Iglesia implicada puede declarar voluntariamente que renuncia a la fuerza y sentido de los propósitos del Pacto, o (b) el Consejo decidirá si se puede entender que la Iglesia implicada ha renunciado a la fuerza y sentido de los propósitos del Pacto.

8.5. Si se emite una declaración o resolución de una renuncia tal, el Consejo Consultivo Anglicano, tan pronto como sea posible, habrá de iniciar un proceso de restauración con la Iglesia implicada, en consulta con todas las Iglesias de la Comunión y los otros Instrumentos de Comunión.

La segunda parte de la discusión en Indaba tuvo que ver con la cuestión en torno a la moratoria y con el Foro Pastoral propuesto; también acerca de nuestras sugerencias para mejorar la salud de la Comunión Anglicana.

Creo que la mayoría de los obispos estaban considerando la continuidad de la moratoria del Reporte Windsor (sobre inmiscuirse en otras provincias a ministrar a los conservadores, la bendición a parejas del mismo sexo y el consagrar personas homosexuales en pareja al episcopado). Otros quería saber por cuánto tiempo y con qué propósito.

Desde todos lados hubo una oposición considerable al Foro Pastoral, y la mejor sugerencia para mejorar la Comunión fue el fortalecer al Consejo Consultivo Anglicano, que está compuesto de laicos, presbítero y obispos, y quitar algunos de las potestades que los Primados se han apropiado, sin consulta alguna, en los últimos años. La preocupación de los obispos es que esto nos estuviera llevando a una especie de exclusivo club de Cardenales Anglicanos.

Pudimos descansar un poco por la tarde para luego continuar con las audiencias referidas al Pacto Anglicano. Por la noche nos encontramos en Big Top para un programa presentado por los stewards, en el que estos jóvenes nos tomaron un poco el pelo a los obispos.

Mañana es el último día de la Conferencia. Finalizará con un servicio mayor en la Catedral de Canterbury. Ahora es tiempo de descansar y prepararnos para el último día en Lambeth. Estoy agradecido a Dios por haber podido traerlos a todos conmigo a la Conferencia de Lambeth. Sé que me estoy yendo como un mejor líder, con una fe más fuerte y el compromiso de servir al Señor en medio de ustedes. He estado orando por ustedes cada día.

Bendiciones,

+Miguel

viernes, 1 de agosto de 2008

Notas de nuestro Obispo desde Lambeth...

31 de julio de 2008

Si alguno no estuvo muy despierto esta mañana, seguramente lo hizo luego de los himnos animados que cantamos en la Eucaristía matinal celebrada por la Iglesia de Burundi. Su Primado, el Rvmo. Bernard Ntahaturi, predicó un enérgico sermón en el que nos animó a todos a continuar reforzando los lazos de afecto de nuestra Comunión.

En el Grupo de Estudio Bíblico, así como en el Indaba se comenzaron a discutir nuestras diferencias. Más allá de las tensiones, hubo respeto y consideración mutua, lo que seguramente decepcionó a la prensa secular, ya que algunos reporteros estaban esperando nada menos que luchas entre nosotros.

Por la tarde continuamos en plenario, trabajando en un documento a ser liberado al final de la Conferencia de Lambeth. Algo que es evidente es que no vamos a tener una solución a nuestras diferencias en una Conferencia de tan solo tres semanas, pero nos vamos a ir de aquí sabiendo que estamos mucho más cerca de un entendimiento.

Por favor continúen orando por todos los Obispos en estos tres días cruciales que tenemos por delante.

Bendiciones,

+Miguel